Desde ahorita, te puedo decir que casi toda la gente va a terminar el año con mucho arrepentimiento; se reclamarán a sí mismos todo lo que no hicieron, porque le van a pensar mucho y, al final, no llevaron a cabo lo que desean.

El temor de hacer algo nuevo lleva a la falta de acción y eso termina en mantenerse en el mismo lugar de siempre, así que, si quieres que el 2018 sea diferente, debes hacer lo que nunca has hecho. Para vivir un mejor futuro, tienes que empezar por realizar cambios en el presente.

El primer paso es más sencillo de lo que parece: comienza por decidirte; las personas que toman decisiones son quienes obtienen resultados.

Aunque también debes estar consciente de que los resultados no siempre son los que esperábamos; muchas veces, los planes terminan como experiencias que nos dejaron conocimientos… por no decir que fueron fracasos.

¡Pero que esto no te detenga! Yo me he caído muchas más ocasiones de las que he triunfado. La diferencia entre la manera en que yo reaccionó y la forma en que lo toma la mayoría es que yo me sigo levantando, una y otra vez, después de cada tropiezo. Y eso me hace acumular puntos que se convierten en éxitos. El problema llega cuando solo te enfocas en la vez que intentaste y no funcionó, ya que te das pretextos para frenar tu avance y te alejas de tus metas.

Con esto en mente, asegúrate de que este año no se quede simplemente en anhelos; lucha cada día para que esté lleno de sueños cumplidos.