Para emprender, tienes que pisarle al gas el doble. Esforzarte hasta el límite es lo que te llevará al éxito. Los empleados laboran ocho horas al día, mientras que los empresarios deben dedicar, por lo menos, 10 horas diarias a su proyecto.

 

El problema es que tenemos la fantasía de que poner un negocio significa menos trabajo y más tiempo libre para disfrutar la fortuna que harás como dueño de una compañía. Nada está más alejado de la realidad que esa idea; te advierto que deberás trabajar muy duro. Yo, por ejemplo, llevo 20 años en los negocios y sigo trabajando igual que antes o, incluso, más.

 

 

Pensamos que la vida empresarial es fácil, pero implica mucho aprendizaje y dominio de aspectos complicados, de los cuales probablemente sabes poco. Para resistir en ese mundo, debes prestar atención a tus acciones y cubrir ciertos puntos fundamentales; de esta manera, nunca tirarás la toalla:

 

  1. Busca clientes potenciales. A fin de triunfar, debes tener contacto, mínimo, con 40 personas nuevas, todos los días. Recuerda que quien tiene el dinero es la gente, especialmente la que no conoces. Pensar que ya cuentas con una clientela, la cual te mantendrá a flote, es la ideología incorrecta; generar una gran cantidad de consumidores de tu producto o servicio te llevará al próximo nivel.
  2. Establece un plan de negocios. Medir y controlar permite que las cosas sean dinámicas y crezcan; además, debes rendir a cierto grado, generar ciertas cantidades y alcanzar metas para lograr lo que deseas. Algunas personas se quejan de la economía, pero otras venden lo mismo y les va muy bien; la diferencia es que las segundas han encontrado la fórmula adecuada y la aplica, mientras que las primeras no. Así que supera lo que ya has conseguido y perfecciona lo que haces constantemente.
  3. Arregla tus fallas con preparación. Analiza qué necesitas y dedica una hora al día a mejorarlo. Lee sobre lo que más te haga falta aprender y ve documentales que te motiven y te ayuden. Debes dominar tu mente; si no te controlará a ti. Existe mucha negatividad y debes estar listo para afrontarla, con constante información positiva; así, cuando llegue la duda, la arrojarás por la ventana.