Al inicio de año, surgen muchas ideas de lo que queremos hacer y existe una energía que nos hace sentir que todo se puede lograr. Aprovecha ese impulso, porque solamente es temporal y, con el paso de los días, regresamos a la actitud “a ver qué sucede”.

Muchas veces no estamos listos para actuar y nos parece fácil posponer los sueños, nos dejamos influenciar por lo que ocurre a nuestro alrededor y lo que dicen otras personas, perdemos nuestra esencia y nos alejamos cada vez más de nuestras metas.

Yo llegué a pesar 490 libras y todo el tiempo decía que comenzaría a hacer dieta y ejercicio; incluso, llegué a realizarlo, pero a los pocos días renunciaba. Mis palabras decían una cosa, pero mis acciones demostraban lo contrario. Y a ti también te ha pasado; dices que quieres hacer algo, pero al final, solo pones pretextos para no llevarlo a cabo.

Tristemente, las mejores ideas empresariales se encuentran en el cementerio, pues las personas se llevan a la tumba sus anhelos sin cumplir. Yo quiero que tu caso sea diferente, así que clarifica tus metas, crea estrategias y písale al gas al 100%.

Para lograr todo lo que te propones, debes actuar, aunque sea con pasos lentos y pequeños, pero firmes y constantes; de esta manera, tu realidad cambiará.

Asegúrate de que tus ilusiones se consoliden en este nuevo año; recuerda que tienes la capacidad de aprender y de persistir hasta que lo consigas.